Yungay: Hoy 31 de mayo se cumplen 49 años del sismo de magnitud 7,9

Hoy se conmemora una de las tragedias más grandes ocurridas en el Perú un 31 de mayo de 1970 un devastador terremoto de 7,9 de magnitud arraso la localidad de Yungay durante unos 45 minutos.

Han pasado 49 años y el dolor no desaparece. Primero ocurrió el terremoto y como consecuencia de ello se produjo un gigantesco aluvión que sepultó la ciudad de Yungay, en Áncash. Solo cuatro palmeras y la estatua de Cristo en lo alto del cementerio quedaron en pie, sus pobladores desaparecieron bajo toneladas de escombros.

El terremoto provocó el desprendimiento de un bloque del nevado de Huascarán, a 5,000 metros de altura, provocado por el terremoto de 7,8 grados que se originó en las costas de Casma y Chimbote.

El epicentro fue a 80 kilómetros mar adentro, frente a Chimbote. Según el Centro Regional de Sismología para América del Sur, el sismo llegó a más de 8 grados, pero luego se confirmarían que fue de 7.9 grados. La zona más afectada estuvo totalmente incomunicada durante las primeras 24 horas. El gobierno militar de Juan Velasco organizó comités de apoyo por tierra y mar en buques. Abundaron en esas primeras horas paracaidistas que llevaron medicinas y alimentos o arrojaban los paquetes de ayuda a la periferia de las zonas de desastre.

Solo se salvaron 300 personas de un pueblo de 20,000 habitantes. Se salvaron ellos, junto a un ómnibus, un Cristo y cuatro palmeras. El resto de la ciudad se convirtió en un camposanto. Otro grupo de 90 personas logró salvar su vida en el lugar donde reposan los muertos, en el cementerio, a solo 700 metros de la plaza de armas de Yungay.

Los niños buscaban a sus padres y los padres a sus hijos. Nadie se hallaba. Muchos huérfanos fueron adoptados por familias extranjeras.

Según cálculos de los especialistas, la ciudad entera había quedado sepultada a 20 metros de profundidad. La noche parecía haber caído a las 5:00 de la tarde y muchos de los sobrevivientes hubiesen preferido haber muerto en aquel día nefasto, decía un anciano, quien nació ahí y siempre oyó lamentos de sus paisanos sobrevivientes de aquel mayo de hace 49 años.

Fuente: el comercio

Foto: la prensa Perú 

Redacción: Leysi Torres Montenegro

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