EL ABORTO DE TABÚ A REIVINDICACIÓN EN LA LITERATURA ARGENTINA

Aunque el aborto seguirá penado en Argentina, la gran movilización social de los últimos meses confirma que este espinoso asunto ha dejado de ser definitivamente un tabú. El Senado tumbó ayer un proyecto de ley para legalizar en algunos supuestos la interrupción del embarazo aprobado en el Congreso. Pero todo apunta a que se acabarán acometiendo algunas reformas legales antes que después.

No sólo porque el aborto está considerado un delito conforme al Código Penal vigente que tiene ya casi un siglo. Sino, sobre todo, por el hecho de que, debates morales aparte, el propio Ministerio de Salud reconoce que cada año 50.000 mujeres son hospitalizadas por complicaciones en abortos. Esa realidad no permite seguir cerrando los ojos.

La marea verde pro aborto legal toma las librerías, con reediciones y novedades de ficción y ensayo

– Mamá, vos hoy dijiste que… mañana me ibas a… a sacar todo…

– ¿Yo…? Lo dije de rabia, pero no se puede hacer, la policía te lleva.

– ¿La policía? ¿Y a la señora Lola, cómo no la llevaron; y a la Paula…?

Ese diálogo entre Nefer, empleada de una estancia rural de 16 años, y su madre forma parte de enero, la primera novela de la argentina Sara Gallardo, escrita en 1955 y publicada tres años después. En la Argentina de mitad del siglo XX, el aborto era un tabú. Había mujeres que desobedecían la prohibición legal y ponían fin a embarazos no deseados de forma clandestina, pero esas experiencias se mantenían ocultas bajo capas de vergüenza, culpa y miedo a quedar detenidas.

-A caballo hay que andar cuando se es puta, cuando se es puta, puta y reputa.

Nefer escucha estas palabras de un hombre que sospecha de su intención de abortar y cree que cabalga para lograrlo. Fue violada, pero el entorno culpa a la adolescente. Su madre también, incluso ella misma. Contra su voluntad, la obligan a continuar la gestación.

Abortar aún es delito en Argentina, pero Yaki está a años luz de Nafer en enero. No siente culpa por la decisión que ha tomado para no ser madre, cuenta con acceso a información en Internet, es asesorada por socorristas, recibe atención médica y tiene un novio que la acompaña. De esa ficción se desprende la idea de un país que está a las puertas de tener aborto legal. En las calles, miles se manifiestan para que se haga realidad.

Fuente:  El País                                                

Foto: el país

Redacción: Leysi Torres Montenegro

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