Policía identifica a los cuerpos descuartizados

Tras la aparición de los restos en las tres zonas de la capital, la policía al fin identifico a las víctimas.

El lunes a primeras horas del día, se encontraron en tres distintos lugares de la capital los restos de dos cuerpos que se identificarían como Jafet (24) y Rubén (22).  Los cuales ingresaron un día antes al hospedaje del Señor de Sipán, ubicado en San Martin de Porres, sin imaginar que tendrían un fatal final.

Durante la madrugada del lunes en el antiguo terminal de Fiori, se hallaron los primeros rastros de este macabro crimen, en donde encontraron los torsos de las dos víctimas. Horas después, cerca del mediodía, por el distrito de Rímac, se  descubrieron las extremidades. Sin embargo sus cabezas nunca fueron ubicadas, provocando la demora de la identificación de los cadáveres.

El primero en ser identificado fue Jafet Caleb Torrico Jara (24), el cual vivía hasta hace poco en Ventanilla. Era cobrador de la empresa Chimpún Callao S.A – OP,  una ruta que cubre desde Ventanillas hasta Ate. Era parte de una familia de 5 hermanos y de padres de pocos recursos. Sin embargo, por una investigación por parte del padre se pudo saber que Jafet ya no vivía en el cuarto que alquilaba desde hace un mes por motivos económicos.

La segunda víctima es Rubén Mauricio Matamoros Delgado (22), un joven venezolano, que fue reconocido en la morgue de Lima por los tatuajes que tenía en sus brazos, por los miembros de su familia. El joven tan solo tenía un mes en el Perú y se dedicaba a trabajar como ambulante informal.  No obstante esta no era su primera vez en el país, pues reportes de la Policía Nacional del Perú (PNP), el 10 de Mayo de este año Rubén había sido deportado junto a un grupo de sus compatriotas como parte del Plan Migración Segura 2019.

Se cree que los dos jóvenes fueron asesinados en el hospedaje que ingresaron el último domingo, ya que los agentes de criminalística y de la división de homicidios de la Dirincri recogieron pruebas de la habitación 507, entre ello sabanas, toallas, almohadas y polos manchados de sangre.

El administrador informó que las habitaciones del quinto piso se encontraban desde hace dos meses reservadas por personas venezolanos. Hasta el momento se ha interrogado por la Dirincri como parte de la investigación a seis personas entre peruanos y venezolanos, los cuales se indicarían que fueron las personas que aparecen en los videos de seguridad saliendo con una maleta y bolsas.

Fuente: El Comercio

Foto: El Comercio

Redacción: Jair Saavedra

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *