Amamantando a la naturaleza [CRÓNICA]

Amamantar es el acto más sagrado y puro que existe. Esta acción forma una conexión invisible, sin sospecha, sin recelo. Amamantar es el grito que vociferan las mujeres al mundo, informándole que ellas también puede regalar vida.

Escribe: Marcos Cancho

En el este del Amazonas, las madres Awa-Guazha se conectan de la forma más pura con la naturaleza. Ellas, con una dulzura difícil de entender en la ciudad, amamantan a los animales que se han quedado huérfanos, formando así una conexión mágica. La tradición indica que cuando una mujer de la tribu amamanta a una cría, esta, automáticamente se convierte en “hanima”, que en español significa “parte de la familia”. El vínculo se vuelve tan fuerte que no se rompe ni con el pasar de los años. Tan profunda es la unión, que las pequeñas especies ayudan a los miembros de la tribu, llevándoles algunos frutos que recolectan por el inmenso Amazonas. Esa es la manera en que muestran unión para con los miembros de su nueva familia.

Los Awa-Guazha creen en la fusión. Los miembros de esta tribu ya no solo viven cerca de la naturaleza, ahora forman parte de ella. Adoptan al bosque y a sus especies. Crecen en conjunto, se fortalecen en conjunto. Para los Awa, la familia es lo más importante. El fotógrafo Domenico Pugliese, uno de los pocos que ha podido llegar al recóndito lugar donde habitan, comenta que muchos de ellos mostraron confusión al verlo solo. Le aconsejaron tener familia. Le aconsejaron estar acompañado. Para ellos es desconcertante ver a un miembro solitario. El poder y el amor radica en el conjunto, creen. Mientras más, mejor.

La tribu Awa-Wazha cría jabalíes, monos, ardillas, pájaros y grandes roedores, que allí son conocidos como “guatusas”. Todos estos animales son igual de importantes que ellos mismos. No son ajenos los indicios: ningún animal pasa hambre, ni frío. Ninguno está solo. Ninguno está echado a su suerte. Además, tienen una ley indiscutible: Los miembros de la familia nunca serán alimento.

La conexión sin barreras que se forma entre los Awa-Wazha y la naturaleza, da qué pensar. Sobre todo en este día. “Madre” siempre fue adjetivo, no sustantivo. Pocas mujeres son madres, aunque muchas tengan hijos. Feliz día a las madres que tratan a su tribu como verdadera familia. Feliz día a las madres Awa-Guazha.

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